Tanto la toponimia como la fotografía son dos buenas herramientas para indagar sobre el paisaje histórico de la zona que visitemos. La toponimia, que obtendremos básicamente de la cartografía topográfica, puede darnos referencias de accidentes del terreno, la vegetación o el sistema de organización social del territorio. Debido a que el relieve suele cambiar muy lentamente no es la toponimia el mejor método para investigar sobre las formas del relieve histórico. Para eso debemos ayudarnos mejor de la geología o de la geomorfología.
Sin embargo, la toponimia cuando se
refiere a términos relacionados con la vegetación, con la organización social o
con los sistemas de explotación del suelo si puede darnos claves muy
importantes para descubrir el paisaje histórico. Una de las cosas que debemos
tener muy en cuenta a la hora de trabajar con la toponimia es que su obtención
es siempre de carácter oral por lo que puede estar confundida por malas transcripciones
o erróneamente reflejada en el mapa por lo que conviene tener cierta precaución
al considerar algunos de los términos que nos encontremos.
La utilización
de fotografías antiguas es otro método para comprobar las transformaciones
producidas en el territorio. El problema estriba en que la posibilidad que
tenemos de remontarnos en el tiempo se reduce exclusivamente al período de
existencia de la técnica fotográfica. En la actualidad contamos ya
con documentos fotográficos que se remontan al siglo XIX lo que nos puede resultar
de gran ayuda. De todas formas primero hay que dar con ellos y después descubrir
el lugar desde donde se sacaron para poder realizar la comparación.
En otra entrada tienes algunas recomendaciones que puedes utilizar a la hora de hacer fotografías de paisaje y algunas técnicas para leer el paisaje a través de la fotografía.
Diccionario de toponimia Asturiana
Diccionario de toponimia Asturiana
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